La filosofía del equilibrio.

A primera vista, un cepillo chino parece uno japonés con una barra transversal. Si se mira de cerca, sin embargo, resulta que se empuja y que la cuchilla se fija con una cuña de madera, de modo que entonces recuerda más bien a un cepillo occidental tradicional. Al tomarlo en las manos, ves que el parecido acaba ahí: la boca queda bastante atrás y la suela apoya en tres puntos de contacto, como la de un cepillo japonés. Es un cepillo intrigante. ¿Por qué tiene esta forma y cómo se utiliza?
Buena pregunta.
La palabra fundamental para entender el cepillo chino es «equilibrio». Su centro de gravedad está justo delante de la boca, de modo que el usuario puede pasar directamente del plano de apoyo delantero AB al trasero BC en la base de la suela.

Colócate detrás de la pieza y agarra la empuñadura con ambas manos, con los índices extendidos. Al levantar el cepillo, es importante que puedas ajustar su inclinación hacia delante sin apenas esfuerzo. Si la punta o el talón se hunden una y otra vez mientras el cepillo está en el aire, revisa el centro de gravedad. Para corregirlo, retira madera del extremo más pesado, dándole forma o achaflanándolo. Si hace falta quitar mucha, corta una sección de ese extremo. Los pulgares pueden quedar detrás de la cuchilla o debajo de la empuñadura. Apoya también las palmas sobre el cepillo: si levantas las muñecas, puedes rozarte los nudillos al cepillar.

Al iniciar el corte, los índices presionan para mantener el plano AB sobre la pieza.

Cuando el cepillo ha entrado por completo, se libera la presión de los índices y se desplaza hacia atrás, a la empuñadura (o al cuerpo del cepillo mediante la palma);

así, la parte delantera no cae cuando el cepillo sale del corte.

El movimiento resulta ergonómico si permaneces bien apoyado detrás de la pieza y mantienes los brazos algo firmes: como en el avance con una rueda abdominal, la gravedad hace bajar la cabeza y el pecho, y eso hace que las manos se deslicen hacia delante. El peso del cuerpo aporta tanto la fuerza como la dinámica de presiones: cuanto más se extiende el cepillo hacia delante, menos verticalmente se aplica el peso del cuerpo sobre él, de modo que los índices se relajan de forma natural mientras la palma empuja hacia abajo sin que lo pienses. Con el torso como amortiguador de vibraciones, no solo consigues un corte estable, sino que además notas cada detalle de la fibra al cepillar.
Para mí, esto nunca pierde su atractivo.
Un saludo,
Luke
2 comentarios
Very interesting. I wonder if a thin strip of flat metal can be added to the bottom of such a plane, to improve its durability. Maybe even three separate strips in the three register points.
Really cool. Having used yours now for a week – I love it. But I feel the CG is too far in front for me. Recommendations?